dimarts, 25 d’octubre de 2011

artículo de Angel Castiñeira

Castiñeira es profesor de la URL, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y director de la cátedra Liderazgos y Gobernanza Democrática. Su análisis del entorno (especialmente del pensamiento geopolítico) es lúcido. Ved una muestra de su reflexión:

«¿Y si no salimos de ésta? Debemos empezar a plantearnos que lo peor es posible y, sobre todo, dejar de pensar que apartarnos del abismo consistirà en volver a como estábamos antes: nada será como antes. El exceso de confianza en nuestras capacidades como especie para gestionar la complejidad hace que asumamos riesgos (financieros, ambientales, tecnológicos, etc.) que pueden ser irreversibles: como siempre acabamos saliendo de una manera u otra... Esta creencia, a fin de cuentas, no es más que un incentivo para hacerla cada vez más gorda: como al final no pasa nada, por un lado, ni les pasa nada a quienes han contribuido directamente, por otro... Debemos asumir que salir adelante debe comportar transformaciones importantes en nuestras maneras de hacer, pensar, sentir y organizarnos; colectivamente y personalmente.

No estamos diciendo que debamos vivir atemorizados, dominados por el miedo. El miedo es un estado de ánimo colectivo delicado, que ya sabemos que suele desembocar en el populismo. Pero quizá conviene empezar a revisar la creencia implícita de que no hay que sufrir, que al final siempre acabamos saliendo indemnes. Desengañémonos: lo peor es posible, y lo habremos generado nosotros. Por nuestra alegre y confiada inconsciencia de irnos acercando al abismo creyendo que al final nunca pasa nada. Y, peor aún, creyendo que cuando nos íbamos acercando rápidamente era cuando de verdad íbamos bien».

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